SOBRE NÚCLEO EMOVERE

Emovere nace en 2014 en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile bajo la dirección de los académicos Francisca Morand (Departamento de Danza) y Javier Jaimovich (Departamento de Sonido), como un colaborativo interdisciplinario con el objetivo de investigar y desarrollar la creación artística con una mirada de nuevas tecnologías y de interactividad. La primera obra interdisciplinar interactiva del núcleo se estrenó bajo el nombre Emovere en octubre de 2015. A partir de este primer proceso creativo se decide continuar el trabajo, conformando el núcleo Emovere. Desde sus comienzos hasta la actualidad, el núcleo ha congregado estudiantes, artistas, profesionales y académicos de diversas disciplinas, tales como Danza, Arte Sonoro, Composición Musical, Artes Visuales, Ingeniería y Teoría, entre otros, para crear y discutir sus temas de interés bajo múltiples modalidades: obras de creación, talleres, residencias, seminarios, presentaciones en conferencias nacionales e internacionales y publicaciones. 

En su interés por la investigación desde la práctica y la interdisciplina, el núcleo organizó en 2016 el Coloquio Internacional sobre Metodologías de Creación/Investigación Interdisciplinar: Arte, Cuerpo y Nuevas Tecnologías. Este Coloquio se enfocó en el diálogo de los diferentes invitados, académicos artistas y estudiantes nacionales e internacionales, para discutir sobre las metodologías emergentes en los procesos creativos e investigativos que implican las artes en colaboraciones interdisciplinares que incluyen el uso de nuevas tecnologías.

En 2018 comienza el trabajo de su segunda obra, incorporando al núcleo a la artista Mónica Bate (Departamento de Artes Visuales). “Intersecciones Frágiles” que cruza instalación y performance en una obra que reflexiona sobre el cuerpo contemporáneo y lo que surge en el encuentro de su biología con la tecnología.

 

“La forma de trabajo experimental e interdisciplinar de Emovere busca nuevas formas relacionales de las diferentes disciplinas que confluyen en el proyecto, generando procedimientos que no solamente se enfocan en la construcción de materiales artísticos, sino que además interrogan las metodologías emergentes en la intención de producir procesos creativos cruzados por la investigación. Estos procesos creativo-investigativos posibilitan generar “nuevas formas relacionales y perceptuales, donde el trabajo interdisciplinar va generando nuevas formas de comprender, relacionarse, abarcar, experimentar y componer con el cuerpo en su vínculo con las nuevas tecnologías.”

(Múñoz, 2016)

La vocación interdisciplinar del núcleo está retroalimentada por una búsqueda constante de colaboraciones en lo artístico, docente, teórico y práctico, ya que existe una convicción de que los procesos se nutren al ser contagiados y modificados por nuevas miradas y personas. Esto también incluye la participación en talleres y actividades de extensión, como también como docentes en cursos interdisciplinares, donde existe una polinización cruzada con artistas en formación.
Durante la pandemia de 2020, el núcleo desarrolla proyectos de vinculación como el Laboratorio de Arte Colaborativo, y posteriormente un proyecto de investigación titulado Cruces en la Diferencia.

En 2025 estrenan su última obra: Espectra, que articula nuevamente instalación y performance para reflexionar sobre la desaparición de los ecosistemas y la fragilidad de lo vivo.